Diario La Realidad Saharaui/ DLRS, 31/05/2021 صحيفة الواقع الصحراوي
REPORTAJE Y OPINIÓN
El Sahara Occidental, un conflicto más ardiente
y duradero que sus arenas
Texto del periodista Pietro Sánchez Quesada publicado el 27 de mayo en el digital paraguayo Editorial24. El periodista cubano retoma la historia del proceso de descolonización y ocupación del Sahara Occidental en su dinámica actual hilvanando la historia con la vida de un escritor saharaui afincado en el exilio de Europa.
Alí Salem Iselmu nació en 1970, cerca de la
antigua Villa Cisneros, actual Dajla. Como la mayoría de los saharauis,
proviene de una familia nómada que acampaba en Negyir; un valle de acacias
espinosas entre la costa del Sahara Occidental y el Tiris; donde nació. Desde
pequeño, vivó el exilio tras huir junto a la familia en 1978, al final de la
guerra en la que el Frente Polisario expulsó a Mauritania del Sahara
Occidental.
Lo conocí en 1990, en la Universidad de
Oriente, adonde llegó junto a otros coterráneos a estudiar Periodismo. En 1982
había salido de los campamentos de refugiados en el sureste de Argelia a
formarse en Cuba, que tiene relaciones diplomáticas con la República Árabe
Saharaui Democrática (RASD) y acogió a muchos, ofreciéndoles estudiar en sus
escuelas y universidades.
Compartimos las vicisitudes de esos años, en
los que aprendí a admirar a “aquellos beduinos flacos con un espíritu de hierro”
(así les llamábamos) que cuando hablaban de su tierra, sus ojos ardían más que
el té verde que consumíamos con ellos y sus arenas natales. Tras graduarnos,
seguimos en contacto esporádico por las redes sociales.
UN DRAMA ARDIENTE
Entonces supe y hoy, al cabo de los años
retomamos, su drama nacional. En entrevista reciente; con la paciencia
milenaria de su raza; me refrescó las intríngulis de todo: “El territorio en
disputa es el Sahara Occidental, territorio del noroeste de África frente a
Islas Canarias. Una costa de 1200 kilómetros y una extensión de 266 km². Su
capital es el Aaiún y fue la provincia número 53 de España hasta 1975”.
Y allá volvió Alí. A los campamentos en 1995 y
estuvo con su familia hasta 1996. Trabajó en Radio Nacional Saharaui como
locutor y redactor informativo en la sección que emite en lengua castellana.
Actualmente vive en el País Vasco y trabaja de traductor del castellano al
árabe clásico y al hasanía. Preside la Asociación Tifisqui Cultural de
escritores saharauis.
Pero mantiene sus raíces y no descansa en dar
las razones de su odisea: “La ocupación marroquí es fruto de su política
expansionista desde su independencia en 1956 hasta hoy. En 1963 invadió Argelia
en la conocida “Guerra de las arenas”, reclamó Mauritania hasta 1970 y sigue
reclamando las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla. En el Sahara
Occidental son sus riquezas: las minas de fosfatos, caladeros de pesca, turismo
y el tránsito de mercancías entre Europa y África”.
ENTRE ARENAS E HISTORIAS
De Alí no he podido leer todas sus obras, pero
algo ha acercado de su poemario “La Música del Siroco” (2008) sello Umdraiga;
Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Aragón; también sus relatos cortos: “Un Beduino en El Caribe”
(2014) (título quizá inspirado por nuestros chistes y jaranas), y publicado por
la editorial “Erroa” del País Vasco (2015) y “La Luz de Cuatro Velas en El
Sahara” de la editorial Wanáfrica (2018).
Así, se ve claramente que no olvida; como
ningún saharaui; de dónde viene y hacia dónde va: “La RASD ejerce su soberanía
fuera del Muro de la Vergüenza que hizo Marruecos para anexionarse el Sahara
Occidental. Allí se vivía de la ganadería fundamentalmente”.
“Yo vivía en Dajla, allí mis padres y abuelos
tenían sus casas. En 1978 huimos hacia el sur y los combatientes saharauis no
trasladaron a los campamentos de refugiados ante el avance del ejército
marroquí que terminó ocupando Dajla”.
OTRA VEZ LAS ARENAS MÁS ARDIENTES
Ahora, tras el fracaso de una espera de muchos
años, el Frente Polisario ha vuelto a la lucha: “El estallido de la guerra el
13 de noviembre de 2020, obligó a la evacuación a los campamentos de refugiados
en el SO de Argelia. Allí está el Gobierno de la RASD en el exilio, la
estructura organizativa y administrativa que gestiona la vida de los saharauis.
La ayuda internacional ha sido clave para la supervivencia en condiciones
excepcionales”.
Y Marruecos nunca ha estado cruzado de brazos.
Su afán demostrado es la anexión del territorio que la Unión Africana y la ONU,
reconocen con derecho a la autodeterminación. Alí nos cuenta que volvieron a
las armas pues “Marruecos violó el cese el fuego al irrumpir en la zona del
Guerguerat e intentar hacer una carretera en una parte que está bajo control de
la ONU y la República Saharaui”.
“Ahora la situación es de una guerra a lo largo
de todo el Sahara Occidental entre el ejército saharaui y las fuerzas de
ocupación marroquíes. Ya hay varios muertos del ejército marroquí, con algunas
bases militares destruidas. Los hostigamientos con artillería se suceden todos
los días en todo el territorio”.
Los saharauis se han atenido a las resoluciones
de la ONU y la UA, que incluyen un referendo, Alí dice que: “El frente Polisario
Movimiento de Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro, sigue reclamando
sobre todo el fin de la ocupación del territorio de la República Saharaui. El
referéndum podría ser un mecanismo democrático que permita al pueblo del Sahara
Occidental decidir su futuro”.
LA RAÍZ DEL CONFLICTO EN LAS ARENAS ARDIENTES
La otra cara del conflicto; Marruecos; tiene
políticas bien definidas que llevan a extender, en tiempo y calor, el
conflicto. Según Alí: “negarse a la aplicación del referéndum pactado a través
de la ONU en los 90, ejercer mediante fuerza y violencia una ocupación militar
que la comunidad internacional no reconoce y violar los derechos humanos
prohibiendo a los saharauis el derecho a reclamar la independencia y la
libertad de su tierra”.
Y para rematar, la única solución ofrecida es
“una autonomía dentro de una monarquía absoluta en la que no hay separación de
poderes. El rey Mohamed VI goza de inmunidad y ejerce el poder sin someterse al
control de su pueblo”. A ojos vista, no habría mucho de ganancia para el pueblo
de beduinos, a los que se les niega todo acceso a superarse.
Marruecos ha reclamado y reclama (la base
ideológica de su nacionalismo, el Istiqlal) un pretendido “Imperio Cherifiano”
que va desde sus fronteras a Senegal al Sur, incluyendo Mauritania, parte de
Argelia y Mali al este y Canarias al oeste.
En el interior, el núcleo de poder que rodea al
rey marroquí y controla personalmente el tenebroso y temido Majzén, ordenó
arrasar el norte del país produciendo miles de víctimas civiles en El Rif,
cuando se intentó proclamar la República del Rif.
LEJANÍA IMPUESTA Y DISCRIMINACIÓN
A ese respecto, Alí reflexiona: “Los refugiados
no pueden volver al Sahara Occidental porque Marruecos sigue ocupando las
tierras de las que fueron expulsados en 1975 hacia Argelia. Mientras persista
la ocupación no pueden volver”.
“Los intelectuales saharauis no pueden exponer
sus libros en el Sahara Occidental ocupado. Marruecos ha asimilado la lengua y
cultura saharauis, ofreciéndolas al mundo como marroquíes. Niega la identidad y
singularidad de la lengua y la poesía en hasanía mediante una política de
culturicidio. En los territorios ocupados no hay una sola universidad. Los
saharauis tienen que estudiar en otros países como Cuba, Argelia y España”.
Alí afirma que “la lucha por la independencia
sigue su curso en la ONU, por la descolonización y la autodeterminación”.
“La resistencia de la República Saharaui es
clave para consolidar de cara al futuro la soberanía total del territorio del
Sahara Occidental. El apoyo al tema de los derechos humanos será clave mediante
la UA y organismos que pueden obligar a Marruecos a someterse a la legalidad
internacional. La independencia es el objetivo primordial que persiguen los
saharauis. La lucha armada puede doblegar la posición de Marruecos y sus
aliados”.
HORRORES DE LA OCUPACIÓN, RAZONES DE LA LUCHA
DURADERA
Me apropio del relato de Javier Ruiz, un
periodista español, palabras tétricas de un hecho real: “Cuando, en la noche,
la policía secreta marroquí, los gendarmes o los temidos “croatas” echa abajo
la puerta de una casa de civiles saharauis que no han cometido ningún delito y
el bebé que duerme echa a llorar por el ruido de los gritos y los golpes, uno
de los uniformados lo coge y lo estampa contra la pared hasta que deja de
gritar porque fallece”.
“Esa es la ocupación marroquí del Sahara hoy.
Más de 600 saharauis permanecen desaparecidos. Yo personalmente he conocido a
decenas de torturados, he visto sus cicatrices y escuchado el relato de su
viaje al infierno… mujeres y niños también”.
Sobre esto y mucho más, Alí ha publicado varias
cartas y artículos de opinión en diferentes periódicos en España. Además de
crecer como escritor y poeta; mi colega saharaui mantiene el espíritu de hierro
de su raza, forjado en el pastoreo nómada por sus ardientes arenas natales y;
¿por qué no? también con un aire del Caribe incrustado en el pecho.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.